jueves, 28 de enero de 2016

Los chicos del coro



Berta Lanza Orizaola


Han pasado ya aproximadamente once años desde que se estreno la pelicula de Los chicos del coro, la película francesa causo una gran sensación entre el público internacionalmente, y ha sido una de las películas más vistas en Francia. 

La película fue un gran éxito en su tiempo, pero para mucha gente que la haya visto lo sigue siendo, porque ¿Cómo olvidar aquellas canciones que predominan la película?, si todavía no la ha visto tiene que hacerlo, en ella te ofrece una lección de la vida humana; el valor de la caridad y la compasión frente a la dura disciplina de la ley, asimismo muestra cómo un acto aparentemente insignificante puede transformar la vida de tantos, pasando de tratar a los niños, de delincuentes sin remedio alguno a personas.
En ella podrás observar cambiar la vida de muchos niños, y todo esto gracias a una persona, Clément Mathieu, el protagonista. El señor Mathieu les dio la esperanza que les faltaba, pero eso no fue fácil, ya que ellos lo pusieron difícil por haber crecido con el método acción-reacción del director. Por eso,  el protagonista decide crear un coro que una a todos los niños mediante la música.
El protagonista tras un duro trabajo por unir a los niños consigue que estos se vayan interesando por la música, y además decubre que hay muchas voces prodigiosas, entre las que destaca la de Pierre Morhange, más conocido como Jean-Baptiste Maunier.


   

Jean-Baptiste es conocido por su papel como Morhange en Les choristes, y su voz es uno de lo motivos por lo que tuvo tanto éxito este film. Muchos definen su voz como angelical,   y esto no es una mentira, porque si veis la película lo podréis comprobar. 

El profesor Mathieu fue una persona que los chicos nunca olvidarían, les mostro a seber que se tenían los unos a otros para ayudarse y sobre todo que le tenían a él. A pesar de los problemas que tuvieron al principio. Mathieu llegó a los corazones de los chicos, sobre todo al de Pépinot, un niño que quedo huerfano y a Morhange, que le ayudo a salir de aquel colegio para adentrarse en su futura exitosa carrera como músico.


 Pépinot al que todos trataban de una forma poco amable fue integrándose gracias a las labores de Mathieu, y finalmente llego aquel día que él deseaba que llegase, el sábado.
“Pépinot tenía razón, el día que Mathieu fue despedido, era sábado"


 
La música fue galardonada y reconocida con gran éxito en todo el mundo. No obstante, los niños que aparecen en el film no son los mismos que interpretan las canciones en la realidad, excepto Jean-Baptiste Maunier; el resto pertenece al coro Les Petits Chanteurs de Saint Marc.
E éxito del film les ha conducido a vender más de 50.000 copias del disco de la filmografía en España y a tener la agenda cubierta durante los años siguientes con conciertos por todo el mundo.


Los chicos del coro es una buena película, y si eres un apasionado de la musica clásica y lírica puedes estarte escuchando canción tras canción sin cansarte.
Una de las cosas más bonitas del film es su lema: 


«La musique peut changer les gens»
La música puede cambiar a las personas





2 comentarios:

  1. Veo que acabas de empezar, ya te sigo! te dejo mi blog http://liberateleyendolibros.blogspot.com.es/ para que me sigas también ya que me he unido a tu iniciativa que ya esta en vigor en mi blog.
    Bueno y esta entrada me ha super encantado, es una de mis películas favoritas, una de estas que marcan tu vida y que siempre llevas contigo, me has hecho recordar muy buenos momentos, te espero por mi blog , nos leemos :)

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  2. Hola Berta:

    La adoro. Como bien dices es una película clásica, sencilla y preciosa. Me alegra que te gusta.

    Un beso ^^

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